Mar. Dic 1st, 2020

Selección oficial largometraje ficción 2020

La Competencia Latinoamericana de Largometrajes de Ficción contará con títulos aclamados y estrenos para Chile

La Competencia Latinoamericana de Largometrajes de Ficción contará con títulos aclamados y estrenos para Chile

El 32º Festival Internacional de Cine de Viña del Mar (FICVIÑA) –que este año se realizará en modalidad online debido a la contingencia sanitaria, entre el 2 y el 11 de noviembre anuncia los ocho títulos de su Competencia Latinoamericana de Largometrajes de Ficción.

SELECCIÓN OFICIAL COMPETENCIA LATINOAMERICANA DE LARGOMETRAJES DE FICCIÓN
  • “Blanco en blanco”, de Theo Court. Chile.

En el preludio del siglo XX, Pedro llega a Tierra del Fuego para fotografiar el enlace de Mr. Porter, un poderoso latifundista, con Sara, una niña que se convierte en su obsesión. Tratando de capturar su belleza inocente, traiciona al poder que domina este territorio y que le despoja de sus privilegios obligándolo a integrarse en una sociedad que convive con el genocidio de los nativos Selknam, del que acaba siendo participe y cómplice por medio de sus imágenes.

  • “Chaco”, de Diego Mondaca. Bolivia.

1934, Bolivia está en guerra con el Paraguay. Liborio y Ticona junto a otros soldados bolivianos están bajo el mando de un general alemán retirado que lleva las riendas del Ejército boliviano. El grupo se encuentra perdido, deambulando, en medio de la sequedad y el silencio del Chaco, buscando a un enemigo que jamás encontrarán.

  • “El tango del viudo y su espejo deformante”, de Raúl Ruiz y Valeria Sarmiento. Chile.

La historia gira en torno a un hombre cuya mujer se suicida, y después se le aparece como un fantasma. El fantasma lo sigue por todas partes, debajo de la cama, debajo de las mesas… a fuerza de frecuentar al fantasma, el hombre comienza a parecerse a él, en un espiral en el que descubrimos que nunca estuvo casado, y que se trata simplemente de un desdoblamiento de personalidad y un juego esquizofrénico.

  • “La muerte habita de noche” de Eduardo Moroto. Brasil.

En sus cincuenta años, alcohólico y desempleado, el equilibrio de Raúl es su pasión por Ligia, quien en los últimos años ha sido su compañera en una vida sin reglas. Durante una noche turbulenta, Raúl conoce a Cassia, una joven callejera y vivaz que despertará en él un lado que antes era desconocido.

  • “Las buenas intenciones”, de Ana García Blaya. Argentina.

Amanda y sus hermanos conviven alternadamente con sus padres divorciados. Pero un día, Cecilia, su mamá, propone una alternativa de vida fuera del país, lejos de la crisis económica y de la desprolija vida de su ex marido Gustavo, un tipo bastante particular que cría a sus hijos entre amigos, mujeres y la vida en la disquería que tiene junto a su socio Ernesto. Contra los deseos de su madre, Amanda le propone a Gustavo un plan para quedarse a vivir con él en Argentina.

  • “Los ojos de Ernesto””, de Ana Luiza Azevedo. Brasil.

Ernesto se ha enfrentado a las limitaciones de la vejez como la soledad y la ceguera creciente, que cree poder disfrazar para todos. Al enviudar, Ernesto aprendió que envejecer es ocupar el silencio con un disco giratorio, con llamadas telefónicas de su hijo que vive lejos, con viajes al banco a buscar su pensión de jubilación, con visitas rápidas del vecino Javier, con la expectativa de una nueva. carta de Lucía. Pero Bia, una cuidadora de perros descuidada, atropella su vida y pone en riesgo su metódica vida diaria. Y Ernesto se da cuenta de que envejecer puede ser rejuvenecedor con la intensa compañía de una niña que ni siquiera tiene treinta años. Que la vida y el amor son posibles, incluso para quienes tienen casi 80 años.

  • “Perros sin cola”, de Carolina Quezada. Chile.

La adolescente y errante Rosario cree que Paty, su madre, no la quiere y aparentemente tiene razón. La joven ha encontrado refugio en el baile y en su amigo Jonathan, un joven vendedor ambulante a quien ayuda a juntar dinero para el matrimonio de su hermana Jenny, el amor platónico de Rosario. El día de la fiesta el jolgorio y los excesos dan pie a una catarsis colectiva, pero Rosario no logra dar un vuelco a su destino familiar.

  • “Uzi”, de José Valle. México.

Uzi es el nombre de un arma de fuego, pero también es el diminutivo de Uziel, anciano comerciante quien en su juventud fue un asesino a sueldo. Ahora vive aplastado por la culpa. Su crisis se agudiza al ayudar en un parto: la fuerza de la vida lo fascina y no entiende cómo fue capaz de destruirla en el pasado.